Durante agosto, 240 personas fueron detenidas en San Isidro como consecuencia de los distintos operativos de prevención, controles de identificación y otras intervenciones desarrolladas por el Sistema de Seguridad Municipal. En paralelo, se identificaron 27.457 ciudadanos y se controlaron 14.415 vehículos en diferentes sectores del distrito.
De acuerdo con las estadísticas difundidas por el Municipio, el 70% de las detenciones se concretó a partir de operativos de identificación y acciones preventivas, es decir, antes de que llegara a producirse un hecho delictivo. Los controles sobre personas y vehículos forman parte del despliegue permanente que lleva adelante la comuna con el objetivo de detectar conductas o situaciones sospechosas y evitar la comisión de delitos.
Por otra parte, el 26,8% de los delitos fue detectado en tiempo real mediante el patrullaje municipal o el monitoreo de las cámaras de videovigilancia. Este mecanismo permitió que los oficiales actuaran mientras los hechos estaban sucediendo y que se concretaran detenciones durante diferentes procedimientos.
Más participación de los vecinos
Durante el mismo período también se registró un incremento en la participación directa de los vecinos dentro del esquema de seguridad. Casi 8 de cada 10 comunicaciones relacionadas con cuestiones de seguridad fueron realizadas directamente con el Municipio. Al tomar únicamente aquellas vinculadas con delitos, los canales municipales concentraron el 63,9% del total.
Dentro de estas herramientas, Ojos en Alerta tiene un papel destacado. El programa permite a los vecinos comunicarse mediante WhatsApp con el Sistema de Seguridad frente a una situación sospechosa, una emergencia o cualquier hecho que demande la intervención de los agentes.
En agosto, 3 de cada 4 comunicaciones ingresaron mediante Ojos en Alerta o a través del número municipal 4512-3333, consolidando a estas vías como uno de los principales mecanismos de contacto entre la comunidad y el sistema de prevención.
La información que aportan los vecinos se suma al trabajo desarrollado por los oficiales que recorren las calles y al monitoreo constante de las cámaras de seguridad. Así, una misma situación puede ser advertida por diferentes medios —un patrullero, una cámara o un aviso ciudadano— y generar una intervención rápida.
El esquema de seguridad busca articular prevención, tecnología y participación vecinal para anticiparse a posibles delitos y fortalecer la capacidad de respuesta frente a una emergencia. En este modelo, el contacto directo con los vecinos permite incorporar información en tiempo real de quienes se encuentran en el lugar y contribuye a definir con mayor precisión el despliegue de los recursos de seguridad.
