Ishii pidió renovar el peronismo y advirtió: “El liderazgo no se hereda ni se impone”

El senador bonaerense Mario Ishii reclamó una “autocrítica profunda” dentro del peronismo tras las últimas derrotas electorales y planteó la necesidad de revisar los liderazgos, las estrategias y las formas de conducción del espacio. Su mensaje se conoció en medio de la interna del PJ bonaerense y abrió, al mismo tiempo, un debate sobre la continuidad de dirigentes con una extensa trayectoria dentro del movimiento.

“El peronismo no puede seguir esperando resultados distintos haciendo siempre lo mismo”, sostuvo Ishii en un mensaje dirigido “a los compañeros”. En ese sentido, cuestionó la continuidad de “los mismos dirigentes, las mismas estrategias y la misma forma de conducir” y advirtió que, de mantenerse ese esquema, los resultados electorales tampoco cambiarán.

El dirigente también remarcó que ningún referente puede pretender conducir de manera indefinida un movimiento político sin someterse a una revisión interna. “El liderazgo no se hereda ni se impone: se renueva con resultados, con participación y con el respaldo de la gente”, afirmó.

El reclamo tras las derrotas electorales

Las declaraciones de Ishii se producen mientras el peronismo intenta reorganizarse luego de la derrota en las elecciones legislativas nacionales de octubre de 2025. En esos comicios, La Libertad Avanza obtuvo alrededor del 40,8% de los votos, mientras que el peronismo alcanzó cerca del 31,7%, aunque no hubo un escrutinio nacional unificado por coalición debido a las distintas listas presentadas en cada provincia.

En la provincia de Buenos Aires, además, el oficialismo nacional logró revertir el resultado de las elecciones provinciales de septiembre. En aquella oportunidad, Fuerza Patria había superado a La Libertad Avanza por más de 13 puntos, con el 47,18% de los votos frente al 33,77% de la fuerza libertaria.

Una renovación que también lo alcanza

El planteo de Ishii contiene, sin embargo, una particularidad: el dirigente forma parte de la estructura política histórica que ahora reclama renovar.

Ishii llegó por primera vez a la intendencia de José C. Paz en 1999 y desde entonces mantuvo una fuerte influencia política en el distrito, incluso durante los períodos en los que ocupó otros cargos. En diciembre de 2025 solicitó licencia para asumir como senador provincial por Fuerza Patria y dejó el Ejecutivo municipal en manos de Lorena Espina.

Actualmente, Ishii no ejerce la intendencia, sino que ocupa una banca en el Senado bonaerense, donde tiene mandato hasta 2029 y se desempeña como vicepresidente primero de la Cámara alta provincial.

La llegada de Espina al Ejecutivo municipal tampoco significó una ruptura con el esquema político construido durante las últimas décadas. Su designación funcionó como una salida de equilibrio frente a la disputa por la sucesión entre Roberto “Roni” Caggiano y Pablo Mansilla, dos dirigentes vinculados al espacio de Ishii que buscan posicionarse de cara a 2027.

El respaldo electoral en José C. Paz

A pesar de su extensa permanencia en la política local, Ishii puede exhibir resultados electorales favorables en su distrito.

En las elecciones de octubre de 2025, el peronismo obtuvo más del 51% de los votos en José C. Paz y el espacio político liderado por Ishii contabilizó su victoria electoral consecutiva número 44.

Ese resultado constituye uno de los principales argumentos del senador para sostener que, al menos en su territorio, mantiene el respaldo popular que considera necesario para ejercer el liderazgo político.

Las diferencias con Kicillof

El mensaje también se inscribe en las tensiones que atraviesan al peronismo bonaerense. Durante los últimos meses, Ishii incrementó sus cuestionamientos hacia la gestión del gobernador Axel Kicillof.

En junio, el senador criticó al Gobierno provincial por no habilitar el tratamiento de sus proyectos para declarar las emergencias alimentaria y sanitaria. Durante una sesión del Senado, sostuvo que el Conurbano estaba “incendiado” y reclamó al gobernador que recorriera el territorio.

Su designación como vicepresidente primero del Senado bonaerense también estuvo atravesada por las negociaciones entre los distintos sectores del peronismo provincial, particularmente entre el kicillofismo y el espacio alineado con el kirchnerismo.

En ese escenario, Ishii se convirtió en una alternativa de consenso y terminó ocupando uno de los principales cargos institucionales de la provincia.

Un mensaje con impacto interno

La convocatoria de Ishii puede interpretarse, así, en dos planos. Por un lado, plantea la necesidad de que el peronismo analice las razones de sus derrotas y encuentre una estrategia capaz de recuperar competitividad electoral de cara a 2027.

Por otro, el mensaje funciona como una toma de posición dentro de la disputa interna por el futuro del PJ bonaerense y por los liderazgos que surgirán para la próxima etapa.

La frase sobre que el liderazgo “no se hereda ni se impone” cobra especial relevancia en momentos en que el peronismo comienza a discutir quiénes serán sus principales referentes en 2027. Pero también deja abierto un interrogante: si la renovación que reclama Ishii alcanza únicamente a las actuales conducciones o si también incluye a dirigentes que, como él, llevan más de dos décadas ocupando un lugar central en la estructura política bonaerense.

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