El Municipio de San Isidro presentó un proyecto para ordenar el espacio aéreo urbano mediante el retiro del cableado en desuso, una iniciativa que busca mejorar la seguridad en la vía pública, reducir la contaminación visual y exigir a las empresas prestadoras de servicios un plan obligatorio para remover la infraestructura obsoleta.
La medida establece que las compañías responsables del tendido aéreo deberán retirar los cables que ya no se utilizan, asumiendo la totalidad de los costos del relevamiento, la remoción y la disposición final de los materiales. Por su parte, el Municipio tendrá a su cargo la fiscalización y el control del cumplimiento de los trabajos, además de aplicar sanciones a quienes no respeten la normativa o incumplan los plazos establecidos.
Un plan para prevenir riesgos en las calles de San Isidro
Desde la comuna señalaron que la acumulación de cables en desuso representa un riesgo permanente para los vecinos, especialmente durante tormentas y fuertes vientos, cuando aumentan las posibilidades de que los tendidos se desprendan, caigan o interfieran con otros servicios esenciales.
Además del aspecto vinculado a la seguridad, el exceso de cableado genera un fuerte impacto negativo en el paisaje urbano, afectando la calidad ambiental y el orden visual de las calles.
Con la implementación del proyecto se espera:
- Reducir los riesgos de accidentes ocasionados por cables cortados, colgantes o caídos.
- Disminuir la contaminación visual mediante la eliminación del tendido obsoleto.
- Evitar interferencias con otros servicios públicos y facilitar las tareas de mantenimiento urbano.
Pruebas piloto en distintos barrios
Antes de presentar la iniciativa, la Subsecretaría de Espacio Público llevó adelante pruebas en diferentes sectores del distrito para evaluar el procedimiento de identificación y retiro del cableado.
Los trabajos se realizaron en:
- Cosme Beccar, entre Leandro N. Alem y Almirante Brown.
- Acassuso, entre Alem y Belgrano.
- Diversos tramos de las calles Padre Acevedo y Blanco Encalada.
En una primera etapa se relevaron los sectores con cables fuera de servicio y posteriormente se coordinó con las empresas prestadoras el retiro de esa infraestructura.
Las empresas deberán presentar un plan obligatorio
El proyecto establece que cada empresa de servicios deberá presentar al Municipio un cronograma de remoción del cableado aéreo en desuso dentro de plazos razonables.
Las compañías serán responsables de financiar íntegramente el proceso, mientras que el Municipio supervisará las tareas para garantizar su correcta ejecución. En caso de incumplimiento, la normativa prevé la aplicación de sanciones para las empresas que no presenten o no ejecuten el plan de trabajo comprometido.
Con esta iniciativa, San Isidro busca avanzar hacia un espacio público más seguro, ordenado y con una mejor calidad ambiental para todos los vecinos.
