El Municipio de San Isidro concluyó la reformulación de la intersección de Av. Centenario y Av. Márquez, junto con el cruce de Av. Santa Fe hacia Márquez. A partir de estas intervenciones se reorganizaron los flujos vehiculares, lo que permitió reducir de manera significativa los tiempos de espera sobre la avenida Márquez.
Las tareas, supervisadas por la Secretaría de Ambiente y Espacio Público, posibilitaron ordenar la circulación del tránsito y disminuir las demoras en ese sector. En ese sentido, la extensión de la fila de vehículos que realizan el giro desde Santa Fe hacia Márquez pasó de 8 a entre 12 y 14 autos por ciclo, favoreciendo así una mayor fluidez vehicular.
Hace algunos días, el Municipio completó la segunda etapa del reordenamiento vial en la intersección de las avenidas Santa Fe y Márquez, con el objetivo de continuar optimizando la circulación y acortar los tiempos de espera.
Esta instancia se desarrolló durante las vacaciones de verano e incluyó intervenciones principales como la construcción de un segundo carril de giro desde Av. Santa Fe hacia Av. Márquez, la demolición parcial del cordón separador central para generar mayor espacio y la ampliación de la calzada en sentido hacia Vicente López.
La primera etapa había sido ejecutada en julio de 2025, durante el receso invernal, con el fin de aprovechar la baja en el caudal de tránsito. En ese momento, se incorporó un carril adicional de giro desde Av. Márquez hacia Av. Centenario, se demolió parcialmente la isleta para ensanchar la bocacalle de Av. Santa Fe y se construyó una senda peatonal elevada que jerarquiza el cruce y mejora la seguridad de quienes circulan a pie.
Se trata de una intersección estratégica con alto caudal vehicular, debido a que en sus inmediaciones se ubican el Hipódromo de San Isidro —que se extiende a lo largo de 13 cuadras— y la traza del ferrocarril Mitre, que limita los cruces este-oeste y canaliza el tránsito hacia el túnel de Roque Sáenz Peña. Asimismo, es la esquina con mayor concentración de líneas de colectivos del partido, lo que la convierte en un punto clave tanto para la circulación vehicular como para la movilidad peatonal.
Con estas dos etapas de intervención, planificadas en períodos de menor circulación, el Municipio mejoró la seguridad vial, agilizó el tránsito y puso en valor el espacio peatonal en una de las intersecciones más transitadas de San Isidro.
