El Hospital Central de San Isidro puso en funcionamiento una nueva torre de endoscopía de última generación como parte de su proceso de actualización tecnológica. Se trata de la plataforma Olympus EVIS EXERA III, serie 190, una incorporación que permitirá elevar la calidad y precisión de los estudios digestivos que se realizan en la institución.
La llegada de este equipamiento representa una importante renovación para el área de gastroenterología y apunta a mejorar la atención que reciben los vecinos, con herramientas que permiten realizar diagnósticos más precisos y detectar de manera temprana distintas enfermedades complejas.
Hasta ahora, el hospital garantizaba la prestación del servicio de endoscopía, aunque parte de la tecnología disponible había quedado por debajo de los estándares médicos actuales. El sector contaba con una torre Olympus analógica con más de 15 años de utilización y otra torre Pentax incorporada en 2023, que había quedado limitada desde el punto de vista tecnológico y registraba reiteradas interrupciones debido a la falta de repuestos.
Ante esta situación, la renovación del equipamiento se volvió necesaria para evitar demoras y mejorar los resultados de los estudios realizados a los pacientes.
La nueva serie 190 de Olympus incorpora pantallas de alta definición HDTV y herramientas de observación microscópica que no estaban disponibles anteriormente en el Hospital Central de San Isidro. Estas prestaciones permiten obtener imágenes de mayor calidad y aportar nuevas posibilidades al trabajo de los profesionales.
Otro de los aspectos destacados del sistema es su mecanismo inteligente de captura rápida. La tecnología permite obtener fotografías enfocadas desde el primer intento y reduce las imágenes borrosas que pueden producirse como consecuencia del movimiento natural del cuerpo durante el procedimiento.
La inversión también contempla un uso eficiente del instrumental con el que ya contaba el hospital. La nueva torre es compatible con los tubos flexibles o cañas pertenecientes al equipamiento anterior, por lo que estos elementos pueden continuar utilizándose en lugar de ser descartados.
Al conectarse las cañas al nuevo procesador digital, las imágenes obtenidas mejoran notablemente respecto del sistema anterior. De esta manera, se puede ampliar la cantidad de instrumental activo y contar con más herramientas disponibles de manera simultánea.
Para los vecinos y pacientes, la incorporación de esta tecnología se traducirá en estudios más rápidos, cómodos y con menores molestias físicas durante la atención.
Además, la mayor velocidad y eficiencia del nuevo sistema permitirá incrementar la cantidad de turnos diarios y reducir considerablemente los tiempos de espera para acceder a los estudios en el hospital.
La adquisición y puesta en funcionamiento de la nueva torre de endoscopía demandó una inversión total de 140.000 dólares, destinada a fortalecer el equipamiento del Hospital Central de San Isidro y reafirmar el compromiso de la institución con el cuidado, la seguridad y el bienestar de los vecinos.
